Leí alguna vez que el avance lineal del tiempo encierra una paradoja; frente a nosotros está la incertidumbre del camino por recorrer, mientras que al devolver la mirada, podemos ver claramente el trazo que dibuja la suma de nuestros pasos. El día a día nos impide notar esta peculiaridad, por lo que el tiempo nos parece ser un eterno presente.
Pero hay días especiales como hoy, que te invitan a detenerte un momento, girar sobre tus pasos y mirar todo lo que has recorrido...
¡Qué increíble ha sido tu trayectoria!
Ahora, desde esta perspectiva, estoy seguro de que muchas cosas que sucedieron en tu camino han cobrado especial sentido. Confío en que la experiencia y madurez te permiten leer las líneas invisibles del poema de tu vida. Cada recuerdo es un verso, cada sonrisa una rima. Los tropiezos parecen comas, mientras que las caídas se entrelazan con los frutos de tus días.
Hoy tu esencia es tu memoria que ilumina tu camino; en un extremo está todo lo que ha sido y en el otro ves el horizonte que apunta al infinito.
¡Gracias por tu estela, tus pasos y tus días!
Que tu luz te guíe siempre entre las líneas y los versos que escribirás en tu destino.
¡Te deseo un muy feliz cumpleaños!
