domingo, 16 de octubre de 2022

 Leí alguna vez que el avance lineal del tiempo encierra una paradoja; frente a nosotros está la incertidumbre del camino por recorrer, mientras que al devolver la mirada, podemos ver claramente el trazo que dibuja la suma de nuestros pasos. El día a día nos impide notar esta peculiaridad, por lo que el tiempo nos parece ser un eterno presente.

Pero hay días especiales como hoy, que te invitan a detenerte un momento, girar sobre tus pasos y mirar todo lo que has recorrido...

¡Qué increíble ha sido tu trayectoria!

Ahora, desde esta perspectiva, estoy seguro de que muchas cosas que sucedieron en tu camino han cobrado especial sentido. Confío en que la experiencia y madurez  te permiten leer las líneas invisibles del poema de tu vida. Cada recuerdo es un verso, cada sonrisa una rima. Los tropiezos parecen comas, mientras que las caídas se entrelazan con los frutos de tus días.

Hoy tu esencia es tu memoria que ilumina tu camino; en un extremo está todo lo que ha sido y en el otro ves el horizonte que apunta al infinito.

¡Gracias por tu estela, tus pasos y tus días!

Que tu luz te guíe siempre entre las líneas y los versos que escribirás en tu destino.

¡Te deseo un muy feliz cumpleaños!

sábado, 10 de marzo de 2012

Abrazo (canción) [*]

Anda, vamos a jugar
a que todo seguirá igual;
a que mañana me verás
como siempre en el mismo lugar.
Que tus pasos te traerán
justo cuando
te necesite más.
A que este abrazo
se terminará
en el momento en que te vuelva a abrazar.
Este abrazo se terminará
en el momento en que te vuelva a abrazar.

Anda vamos a forjar
un recuerdo que no deba acabar;
un momento eternal
que cimente
todo lo que vendrá.
Una obra magistral
esculpida en el aire fugaz.
Un abrazo
que terminará
en el momento en que te vuelva a abrazar.
Un abrazo que terminará
en el momento en que te volveré a abrazar.

Alfonso Ter


[*] Hoy una amiga me hizo recordar este texto, realmente es una vieja canción que escribí cuando alguién me enseñó un modo de lidiar con las despedidas. Me da gusto saber que ninguna despedida es eterna.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Besos vacíos.

Tengo unos besos vacíos
que guardo dentro de una cajita. 
Son tan delicados y finos
que tiemblan cada que intento abrirla. 
A veces, cuando la soledad arrecia,
con sumo cuidado tomo un beso 
y lo coloco dentro de una taza. 

Antes posé estos besos en mis labios
pero se despedazaron al menor contacto. 
Por ello decidí infusionarlos. 

El beso se disuelve en el agua tan rápidamente 
que parece nunca haber existido. 
Espero un minuto
mientras se eleva el aroma que me invita a tomar la tibia taza. 
Solamente basta un sorbo para darle vida, 
una gota para que me bese su delicia.
Necesito de tan poco para llenarme de su esencia,
pero lo que realmente necesito es su presencia.

La oquedad del recuerdo es la resaca de ese beso,
que se escapa evaporado diluyéndose en el cielo.

Quedo yo,
queda la taza
y mi cajita llena de besos.
Queda mi amor
y la esperanza
de que una nube llueva hasta tu casa
para que una gota victoriosa
se pose en tu boca
y así darte un beso.
Alfonso Ter.

viernes, 30 de octubre de 2009

Caminante espacial. *

Te veo ir en pos del manto estelar,
te veo desde aquí;
desde el espacio que se te hace pequeño,
desde la vida que no volverás a vivir.
Te veo atento y con todo mi corazón deseo
que el perene brillo te ilumine a tí,
y convierta ese vasto y oscuro espacio
en el reino de glorias que esperan por tí.
Querido amigo, vivirás siempre en mi memoria;
en esa ínfima cajita que me guardo para mí,
protegida de la inminente onda expansiva
que borrará tu nombre y rostro
alejándote de aquí.

Si el paso del tiempo te roba tu vida
y pierdes el rastro en la inmensidad,
yo estaré aquí esperando tu venida
pues siempre en mi vida para tí hay lugar.

Alfonso Ter


[*] Al más talentoso hijo de Schulz.

miércoles, 15 de julio de 2009

De sastre.

Mis mejores ideas, son meros remiendos;
mi originalidad, es un entredicho discreto;
mi humildad, un reservado proyecto;
y mi reputación, un zurcido perfecto.

Alfonso Ter

viernes, 10 de julio de 2009

De mi cegera. *

Siempre creí comprender mis visiones del mundo;
su luminosa fugacidad,
la eterna lucha de contrastes,
la vacuidad de sus esquemas,
sus sinsabores.
Creí comprenderlo todo,
creí navegar acordemente
sin esperar mucho
pero cuidando que mi esperanza
no desesperase.
Fue entonces cuando se detuvo
mi cíclica y estrepitosa carrera;
vino sin preguntarme,
sin tener cita,
no tiene modales.
Me dejó tendido en una cama ajena
con mis brazos dormidos
y el pecho palpitante.
Me dejó escuchando voces,
quejidos, metales.
Pero sobre todo
me dejó escuchando silencios...
mis silencios,
esperando el momento
en que finalmente me detuviese.
Tendido ahi escuché una voz.
- Sí, es mi hijo.
La somnolencia de mis miembros
y la incomodidad desaparecieron.
Tomaste mi mano, tocaste mi cara
y sin verte te reconocí mamá.
Estando ante tí vulnerable
hiciste patente tu amor y tu cariño.
Quitaste los vendajes que nos mostraron
que debajo de mí está tu niño.
En mi ceguera me aferré a tus hombros
mientras cruzábamos los pasillos del mundo
que no eran para mí más que ruidos,
rastos de voces,
una confusa cacofonía
en la que seguramente,
de no ser por tí,
me perdería.
A mi alrededor escuché más voces,
mis hermanos y mis abuelitos.
Caí en la cuenta
de que hacía mucho que no los veía.
Me guiaron al cuarto
y me recostaron en el capullo de sus brazos
hasta que dormí profundamente,
tranquilamente,
sabiendo que mis seres queridos
me protegerían...
como siempre,
siendo tan visibles
como cuando no me permitía verles.
Estando ahí tendido
entendí que cuando emergiera nuevamente
no lo haría como el supuesto ser vidente
sino como el joven ciego
que ahora puede ver más claramente,
pues ya no ve con los ojos
ni con la mente.

Alfonso Ter
[*] A mi familia.

martes, 16 de junio de 2009

Despuntando. *

Una a una iré destruyendo tus palabras.
Tiraré con especial cuidado de esa última
que me hizo atesorarte.
Jalaré y jalaré mirando a las frases correr
y perder la razón y la gracia
al mirar como se despuntan.
El correr de esos puntos
reabrirá viejas grietas,
mismas que te irán despedazando.
Yo te veré caer pedazo a pedazo,
sin detener mi tirar de versos,
de anécdotas, de sueños,
de temores, de mentiras,
de promesas,
profecías,
injurias,
lisonjas mezquinas.
Tiraré delicadamente con mis dedos
de ese cordel viejo
que mantuvo íntegra a tu cobardía.
Quizá la sangre que brote de las viejas heridas
reanime la fe que enterraste aterida.
Créeme mi vida,
te destruiré;
palabra a palabra,
pedazo a pedazo,
hasta que ante el espejo
no halle tu rastro.

Alfonso Ter

[*] Será verdad que "Un viaje en un sentido tiene sentido sin un retorno"?