miércoles, 15 de julio de 2009

De sastre.

Mis mejores ideas, son meros remiendos;
mi originalidad, es un entredicho discreto;
mi humildad, un reservado proyecto;
y mi reputación, un zurcido perfecto.

Alfonso Ter

viernes, 10 de julio de 2009

De mi cegera. *

Siempre creí comprender mis visiones del mundo;
su luminosa fugacidad,
la eterna lucha de contrastes,
la vacuidad de sus esquemas,
sus sinsabores.
Creí comprenderlo todo,
creí navegar acordemente
sin esperar mucho
pero cuidando que mi esperanza
no desesperase.
Fue entonces cuando se detuvo
mi cíclica y estrepitosa carrera;
vino sin preguntarme,
sin tener cita,
no tiene modales.
Me dejó tendido en una cama ajena
con mis brazos dormidos
y el pecho palpitante.
Me dejó escuchando voces,
quejidos, metales.
Pero sobre todo
me dejó escuchando silencios...
mis silencios,
esperando el momento
en que finalmente me detuviese.
Tendido ahi escuché una voz.
- Sí, es mi hijo.
La somnolencia de mis miembros
y la incomodidad desaparecieron.
Tomaste mi mano, tocaste mi cara
y sin verte te reconocí mamá.
Estando ante tí vulnerable
hiciste patente tu amor y tu cariño.
Quitaste los vendajes que nos mostraron
que debajo de mí está tu niño.
En mi ceguera me aferré a tus hombros
mientras cruzábamos los pasillos del mundo
que no eran para mí más que ruidos,
rastos de voces,
una confusa cacofonía
en la que seguramente,
de no ser por tí,
me perdería.
A mi alrededor escuché más voces,
mis hermanos y mis abuelitos.
Caí en la cuenta
de que hacía mucho que no los veía.
Me guiaron al cuarto
y me recostaron en el capullo de sus brazos
hasta que dormí profundamente,
tranquilamente,
sabiendo que mis seres queridos
me protegerían...
como siempre,
siendo tan visibles
como cuando no me permitía verles.
Estando ahí tendido
entendí que cuando emergiera nuevamente
no lo haría como el supuesto ser vidente
sino como el joven ciego
que ahora puede ver más claramente,
pues ya no ve con los ojos
ni con la mente.

Alfonso Ter
[*] A mi familia.