lunes, 29 de septiembre de 2008

Cartas a nadie: Tus nombres.*

Conozco tanto de tí,
conozco todos tus nombres
y paso los días pensando que tú
de algún modo conoces mi nombre.
Y que sueñas con los sueños de mi sueño;
Con la tierra que no veo cuando despierto,
e imagino que ambos somos pasajeros
en un tren que no ha cruzado los desiertos.
Sueño que miras a través de esa ventana
y ves lo mismo que yo veo al salir de casa;
Que la luz del sol que ahora roza mi cara
roza la tuya diciéndote que alguien te ama.
Sueño que tú tienes guardada una libreta
llena de versos de alegría y frutos de pena,
bella poesía que sólo habita en tu cabeza
y que algún día me leerás tras la merienda.
Sueño con el día en que ya no habites en mis sueños,
y en el que yo materialice tus deseos,
cuando tu mirada que al momento es simulacro
por fin me diga elocuente "yo también te amo".
Sueño, sueño, solamente sueño
viendo tus fotos, viéndote viva en mis deseos.
Y aunque soy menos que sombra
y tú eres solamente un simple reflejo,
me aferro a lo poco que de tí tengo:
Tus nombres, tu historia y tus deseos.
Trozos de nada,
trozos de mí en el espejo.

Alfonso Ter

[*] Ilusamente a Malevolia.

Malevolia: Alfonso, muchas muchas muchas gracias!!! 
:)

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Perfecto Imperfecto. [*]

Sé bien que no viniste con la idea de encontrarme a mí,
te pido perdón por ello, pero no me declaro responsable.
Yo hubiera sido incapaz de entretejer tantas casualidades
de manera que terminaran anudando el cordón de tus zapatos.
No soy tan creativo, de hecho no me había percatado
de ese curioso patrón de colores que combina con tus labios.
Y créeme que es cierto cuando digo que no he sido invitado
a esta linda fiesta que en tu honor prepararon tus amigos.
Todos para mi son un montón de inocentes desconocidos
menos tú... por una extraña razón que aun no descifro.
¿Será posible que tú pienses lo mismo?
¿O acaso ese es el único hilo que olvidó enhebrar nuestro destino?
De ser ese el caso no le prestes tanta atención a los detalles,
pues para mi fortuna siempre llevo algo de estambre conmigo.

Puedes marcharte si quieres y dejar este momento tendido;
seguramente te espera esa persona por la que en realidad has venido,
me lo dicen tus ojos y me lo digo yo mismo...
"No puedo ser yo el dueño de ese leve suspiro
ni de esa hermosa mirada que es la perfecta entrada
para ese corazón que espera a su perfecto partido".
Lo sé puesto que tengo por bien sabido que no soy perfecto.
Sé que nunca lo he sido, solamente soy lo mejor que puedo.
Espero de verdad que eso no tenga mucho problema contigo,
como inocentemente espero que tú también desees ver lo que hay dentro mio,
que tengas las ganas, o la curiosidad... o la falta de sentido.
Espero no ser el único que ve éste inconcluso tejido.
Pero si es el caso, solamente un segundo te pido.

No voy a venderme contándote mis victorias
a modo de que en mí halles un buen partido.
Tampoco voy a prometerte ilusiones vanas
puesto que soy incapaz de tejer el destino.
Solamente quiero que veas que soy sincero cuando digo
que éste que ahora vez es el mismo que siempre he sido.
No cargo máscaras, sólo cargo conmigo...
y con ese pequeño tramo de estambre
que me gustaría compartir contigo.
Todo lo que hay en mí
es posible que no se parezca en nada
a lo que siempre has querido.
Pero es quizá por eso mismo
que yo podría ser la más grande sorpresa
que jamás has recibido.
Ser a pesar de todo lo que tengo
perfecto para ti en algún sentido;
El "Perfecto Imperfecto" que te robe un segundo
y a cambio te devuelva una vida
con una hermosura tal
que jamás pudiste haber previsto.
Podría ser...
pero el único modo de saber está en el hacer,
solamente si tienes las ganas, o la curiosidad...
o la falta de sentido para tejer conmigo
ese único hilo que olvidó enhebrar nuestro destino.
Y así compruebes de una vez
que aun yo siendo imperfecto
podría ser perfecto contigo.

Alfonso Ter

[*] Volumpte.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Quimera (inconcluso).

Qué tal si todo fue un error,
qué tal si he vuelto a enloquecer
tras un cometa tan fugaz
que nadie ha podido ver.

Qué tal si todo mi ganar
realmente fue sólo perderme
en un vacio sideral
que tantos sueñan con tener.

Qué tal si en realidad nunca dejé de ser
esa quimera con que un día me enfrenté.
Qué tal si el tiempo al fin logró hacerme ver
que en vez de caminar todo ha sido caer.

Alfonso Ter

lunes, 8 de septiembre de 2008

La última enseñanza.

A un hombre ilustre que se encontraba en su lecho de muerte le preguntaron cuál habría de ser la última enseñanza que le dejaría al mundo. El hombre, cerrando los ojos guardó silencio durante unos minutos que los millones de espectadores sintieron eternos. Su vieja y débil voz rompió de pronto el silencio al decir: Amen.

Un tenso alivio se sintió de repente, mientras que las miradas de millones se cruzaban para asentir como diciéndose - Ya nos amamos de hecho -.

- Amen de verdad - Dijo la voz firmemente. Demandando no sólo atención sino comprensión total. Y después de aspirar profundamente el hombre continuó diciendo: - Dura cosa es tratar de vivir la verdad a través de meras pantomimas. Dura cosa es pretender y simular como si la vacuidad fuera hecho y prueba de vida, porque no es a otros a quienes se engaña, sino a uno mismo. Buscar paz y aprobación a través de rimas idiotas y lizonjas enramadas es entregarse al sin sentido y a la farza.
Amen como si su vida dependiera de ello, puesto que ciertamente ese es el caso. Ya que su vida solamente podrán salvarla al ponerla en juego por la vida de aquellos a quienes todavía no aman. Den sentido a su vida no por sus sofisticadas palabras, sino por la elocuencia de sencillas acciones que declaren humildad ante los humildes, y que humillen a aquellos que se alzan en tronos de podredumbre y vanagloria. Nada recordará de éstos la historia, porque asi como los alza, así también los extermina. No hay riqueza en este mundo por la cual entregar la vida, mas entregando la vida es que es posible ver el verdadero valor de las cosas.
Encuentren la verdad que buscan entregando la propia vida...
y si derramasen sangre algun día, que sea unicamente para que de una vez comprueben que todos sangramos igual al sufrir una herida.
No se engañen ni supongan que vivir en paz se logra al estar siempre deacuerdo, puesto que vuestro corazón siempre tiende a establecer su trono en dictatoriales guaridas. Estén atentos y despiertos. Amen de verdad, eso es lo único cierto.

El hombre cerró los ojos y exhaló lo último que de él había... y se plantó en el corazón de unos pocos que aun aman todavía.

Alfonso Ter.