domingo, 30 de marzo de 2008

Un buen día.

Solamente te escribo deseando que tengas un buen día, con una idea que te mantenga despierta rompiendo tu calma, sin contentarte en el desespero de buscar salidas. Ni permitiendo que el paso del tiempo decida tu ritmo, o que las voces de muchos se vuelvan tu himno, sino que seas tú y tuya durante éste día: tu propia bandera, tu eterna enemiga, tu fiel compañera que te acepta y te anima. Deseo que persistas ante todo lo malo, y desenmascares lo falso que en tí pueda haberse plantado. Deseo que crezcas y brilles, no siendo fuente, sino reflejo de la luz que nunca podrá ser apagada. Deseo que decidas aprovechar tu momento, pues correrá y se ira lejos a la tierra en que todo se olvida. Pero sobre todo deseo que al final de cada día puedas decir "Hasta aquí buena ha sido mi vida".


Alfonso Ter

1 comentario:

Carolina Villafruela . dijo...

Los deseos están para ayudarnos y mostrarnos el camino.

:)

Gracias por dejarte ver por la net.
Gracias.