viernes, 29 de febrero de 2008

Eterno. *

Hoy es el día en que todo va a cambiar
cuando al fin llegaré donde he soñado estar
junto al hombre al que fui destinado a encarnar
paso a paso hasta llegar a la eternidad.

Y aunque llegue a caer
no dejaré a mi alma ceder.
De entre mis cenizas me alzo de nuevo.

Como un ave levantaré el vuelo
hasta fundirme con el firmamento
y tomar la gloria que sólo vi en sueños.
Aunque todo acabe yo seré eterno.

Alfonso Ter

[*] Esta es la letra de una cacion que compuse en piano. No soy músico, solamente juego con los instrumentos, y a los frutos de ese juego, les invento historias y vidas que se vuelven las letras que los acompañan.

lunes, 18 de febrero de 2008

Carta imposible. *

Querida desconocida:

Saldré hoy y te encontraré. Intentaré más que nunca tener la mente abierta. Por favor, trata de abrir tu mente también. Para que me reconozcas vestiré con un detalle de color magenta y lentes oscuros, porque ultimamente el sol no me hace mucho bien. Sostendré un muy barato libro verde de esos que se rompen cuando los terminas de leer. Sé que al principio esto no tendrá importancia, pero me parecen buenos detalles para el recuerdo que tendremos depués.

Estoy seguro que al verte no tendré el valor de abordarte. Y seguiré leyendo el tonto libro que hace meses no termino de leer. Te pido por favor que no desesperes. Se paciente, ríe un poco, tómalo como un cumplido. Si me sonríes, te aseguro que me habrás convencido. Cerraré entonces el libro y trastabillando, hasia tí caminaré. Quizá te diré "Hola", y para no perder lo casual, ordenaré un mokaccino; aunque realmente no me gusta el café.

Por favor, lleva éste día una pulcera con piedras celestes. Prometo usarla para hacerte un cumplido que te hará reír otra vez. Me sentiré más seguro, y entonces, después de decirte mi nombre, el tuyo preguntaré. Aunque tengo muy mala memoria y de principio todos los nombres olvido, prometo que el tuyo con tinta indeleble lo escribiré.

Quizá para romper más el hielo me preguntarás a qué me dedico. Y esto es lo que te responderé: <<¿Te interesan mis datos? ¿Es importante mi oficio? Sería mejor que me preguntaras por aquel día que jamás olvidaré>>.
Creeme desconocida, si antes de que sea mañana alguien vuelve a hacerme esa pregunta sencilla, sin pensarlo dos veces ésto es lo que diré: <<¡Hoy es justo ese día!>>. Porque hoy será el día en que te encontraré.

Atentamente: Tu amado, desde hoy y para siempre.

Alfonso Ter

[*] "Eternal sunshine of the spotless mind" iba a la mitad, cuando me asaltó la idea de éste poema, junto con las dos primeras frases. Al terminar la película me dispuse a seguir tejiendo frases en mi libreta a la luz de mi lámpara. Fue un buen desvelo después de todo.

domingo, 17 de febrero de 2008

Cartas a nadie: Nunca jamás. *

Desapareceré el día en que ya no me sueñes,
cuando ya no vivas por fe y el dolor te ciegue.
Las cartas que te escribí jamás las podrás leer,
mi amor verdadero y mi eterna esperanza a otro daré.

Te escudarás en tu realismo para no volver a ceder,
desechando mi rastro, ignorando mi canto
que cada noche en mi desvelo habré entonado
con el deseo inocente de inspirarte a creer.

Yo seguiré andando exista o no camino,
y todo por perdido lo daré.
Me embarcaré en mi esperanza,
ya no seré ciudadana... "yo misma" seré.

Y esa área de tu vida que para mí fue destinada
con dolientes remiendos harás que le calce bien
a aquella mujer que encontrarás extraviada
entre caóticos caminos que jamás caminaré.

No seré el complemento que esperaba tu alma,
ni me hayarás nunca en un encuentro casual.
Ya no seré sueño, ni siquiera efímera bocanada.
En mí seguiré siendo... para tí seré un "nunca jamás".

Alfonso Ter

[*] Poema inspirado como alternativa a la canción "Wait for me" de Rebecca St. James (www.rsjames.com).

viernes, 15 de febrero de 2008

Mansión Polaroid.

En fragmentos veo su vida
que se extiende vibrante
entre el tiempo y el espacio
que ya no compartimos.
Veo la sombra de su risa
y el indicio de aquel día
en que derrumbaron mis murallas
con un té desconocido.
Casi puedo oírlos
y siento tontamente que me miran
como hicieron otros días.
Y los extraño inutilmente
porque sé que volver no es su fuerte:
Iniciada su marcha
las ráfagas del tiempo
seguirán soplando
hasta separarnos completamente.
Los veo viejos
y me doy cuenta
que de nuevo han madurado.
Virtud suya el seguir su camino
proyectando gracilmente
el gozo por seguir siendo humanos
y lumbrera en mi destino.
Veo sus fragmentos
e imagino que soy yo el que los habita.
Pienso que son los cuartos
de una casa de papel;
la copia fiel de esa mansión
que se extiende cada que caminan.
Esa morada que no me pertenece
cuya pieza no me es propicia
pero que se antoja mucho más
que la totalidad de mi vida.

Alfonso Ter

jueves, 14 de febrero de 2008

Ya no creo en las palabras.

Ya no creo en las palabras
ya no intento revivirlas
mucho menos conservarlas
o arar con ellas mi vida.

No creo en rimas incrustadas
ni en temores de ocre y tinta
ni en bellezas empolvadas
o encriptadas sinfonías.

Mi alma atenta escucha al agua
y al murmullo vuelto risa
al presente que se escapa
entre el perfume y la ceniza.

Le creo a la intención encarnada
a la virtud que se convida.
Te creo no por cuanto me hablas
sino por cuánto me das con tu vida.

Alfonso Ter

martes, 12 de febrero de 2008

Reflejo. *

Desperté a oscuras
conservando la posibilidad.
Me dirigí al baño
apenas rozando,
con todo tropezando
y a tientas la puerta abrí.
Busqué el lavabo
y sobre el coloqué mis manos
justo como lo hice antes de irme a dormir.
Vi ante mí una sombra
un caos,
y después un brillo
tal como el que había soñado.
Vi sin poder ver nada
que había alguien delante mío.
Deseaba tanto la presencia de un extraño;
vivir la paradoja,
presenciar un milagro.
Deseaba al fin haber escapado,
sin salir nunca de aquí.
Deseaba tanto despierto
como al caer dormido deseando,
con temor y ansias de ver
a aquél que entre sombras
me estaba mirando.
Cerré mis ojos
y coloqué mi mano
sobre el interruptor que habría
de poner fin a todo
y marcar en mi ausencia
el inicio de una mejor era.
De golpe abrí los ojos...
y una lágrima cayó sobre el lavabo
al ver que no había nadie,
ni paradoja,
ni milagro,
solamente estaba yo
parado frente a mí
luciendo desahuciado.

Alfonso Ter


[*] Después de ver la película "El Orfanato", este poema cobró un sentido muy distinto. Lo corregí un poco, intentaré publicar solamente versiones finales, pero es inevitable la sensación de que lo escrito puede ser mejorado.

lunes, 4 de febrero de 2008

Cartas a nadie: 14*

En mi silencio no buscaba que callaras,
menos aun ser ignorado al no moverme.
No quería que me pasaras de lado
como siempre, pensando que estamos juntos,
que estamos bien sólo por encontrarnos
dentro de estas paredes.
Yo quería que me miraras
y a la vez no quería mirarme tan claramente.
Quería saber, que no estoy solo... que no lo estaba.
Quería pensar que hallaría tus brazos debajo de mí
aguardandome, mientras yo me sentía caer.
Quería decirte que te necesitaba.
Quería que lo supieras sin necesidad de palabras.
Y pasaste... y me viste... diste la vuelta y me dijiste.
"Ve a dormir que ya es tarde."
Fui a mi cuarto.
Apagué la lámpara.
Miré al techo y sentí que de mí no sabías nada;
Que en parte era mi culpa
por callar cuando no hacía falta.
Pero pensé también,
que tenemos una culpa compartida:
Yo, por no escribirte cómo es mi vida.
Tú, por no rozar mi cubierta...
y decidirte a leer entre la ausencia de mis lineas.

... descansa.

Alfonso Ter.

[*] Sin quererlo surge una serie. Seguiré sin buscarla. Dejaré que ella me encuentre.

viernes, 1 de febrero de 2008

Frase. *

El oro no vale menos sólo por caer en manos inexpertas.

Alfonso Ter

[*] Nunca lo olvides.