conservando la posibilidad.
Me dirigí al baño
apenas rozando,
con todo tropezando
y a tientas la puerta abrí.
Busqué el lavabo
y sobre el coloqué mis manos
justo como lo hice antes de irme a dormir.
Vi ante mí una sombra
un caos,
y después un brillo
tal como el que había soñado.
Vi sin poder ver nada
que había alguien delante mío.
Deseaba tanto la presencia de un extraño;
vivir la paradoja,
presenciar un milagro.
Deseaba al fin haber escapado,
sin salir nunca de aquí.
Deseaba tanto despierto
como al caer dormido deseando,
con temor y ansias de ver
a aquél que entre sombras
me estaba mirando.
Cerré mis ojos
y coloqué mi mano
sobre el interruptor que habría
de poner fin a todo
y marcar en mi ausencia
el inicio de una mejor era.
De golpe abrí los ojos...
y una lágrima cayó sobre el lavabo
al ver que no había nadie,
ni paradoja,
ni milagro,
solamente estaba yo
parado frente a mí
luciendo desahuciado.
Alfonso Ter
[*] Después de ver la película "El Orfanato", este poema cobró un sentido muy distinto. Lo corregí un poco, intentaré publicar solamente versiones finales, pero es inevitable la sensación de que lo escrito puede ser mejorado.

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